domingo, 20 de septiembre de 2015

William Coito Olivera, protagonista de la sección El Técnico - SIGLO21.com.gt

William Coito Olivera, protagonista de la  sección El Técnico

Foto: Manuel Chun/s21

El uruguayo William Coito Olivera no hace fintas y contesta directo.

Una exquisita plática con el entrenador que hace cuatro meses logró cumplir un ciclo que significó el hexacampeonato con Comunicaciones, pero que hoy sufre una resaca de éxitos, con algunos traspiés.

Es un afortunado por hacer lo que le apasiona, según explicó; no le da tiempo de llorar por el futbol, porque siempre está pensando en lo que viene. Los que están en esto deben ser obsesionados, porque deben estar a full todo el día en el tema.

¿Qué significa el futbol para vos?
Ha sido mi vida. Mi familia siempre fue futbolera, y desde que tengo conocimiento he estado atrás de una pelota y yendo a los estadios. Mi papá fue directivo de un equipo en Uruguay y me llevaba a la cancha a ver los partidos y entrenamientos; entonces, fue algo que me inculcaron desde pequeño. Se disfruta como jugador y ahora de técnico; ha sido una parte importantísima en mi vida.

¿El futbol es un deporte justo?
Muchas veces, no.

¿Es una obsesión o ya está… termina el entrenamiento y pensás en otra cosa?
Es obsesión, porque los que nos dedicamos a esto tenemos que estar metidos todo el día. Actualizándote, viendo videos de los rivales, viendo la pelota. Hoy en día todo es estrategia y tenés que ver cómo engañás al rival; el futbol es engaño.

Entonces, aquí ven videos de los rivales…
Nosotros sí lo hacemos. No solo trabajamos en cancha, sino tenemos en una oficina montada para analizar videos. Llevamos todos los apuntes y correcciones sobre los adversarios.

¿Qué tal la experiencia en Tercera y Segunda divisiones?
Pasamos cosas muy serias y hubo momentos difíciles. Teníamos un equipo joven y era Comunicaciones. La gente nos decía que eran hinchas del equipo grande, no del nuestro. Pasé por todas las divisiones, desde la Sub-15 a la Especial, y por los ascensos de Tercera a Segunda y de Segunda a Primera.

En broma, Iván (Sopegno) dice que él ascendió a los cremas…
(Se ríe antes de contestar) Bromeamos con eso; es que mirá, íbamos 0-0 en un partido en Teculután. Muy complicado el juego ante Senahú y me puse a discutir con el árbitro y me expulsan. Cuando salgo de la cancha viene el gol del triunfo y como Iván me acompañaba dice que por él ascendimos ja, ja, ja.

Menotti en Argentina habla de cuatro postulados: defensa, recuperación, gestión y definición, ¿así es el futbol?
Lo famoso que se maneja hoy en día son las transiciones, que son prácticamente lo que estás diciendo, pero se dice transiciones rápidas, ataque defensa y defensa ataque. El futbol ahora es más físico. El jugador veloz y de buena técnica marca diferencia. Te defendés con la tenencia del balón; los equipos grandes tienen que trabajar pensando en eso.

En Guatemala se juega poco y hay mucho choque…
Sí, es así. Nosotros tratamos de tener la pelota, pero los equipos se encierran atrás. Es su forma y se respeta. La única manera de jugar contra eso es abrir el balón rápido y con movilidad. Cerrarse no es bueno para el espectáculo, pero es válido para los resultados.

¿Leés periódicos?
Muy poco; ni redes sociales, porque hoy en día se usa para mal y hay mucha gente que te falta el respeto, y no me interesa leerlos.

Y cuando mirás que los medios hablamos de los sistemas tácticos, ¿qué pensás?
Nosotros a veces jugamos con línea de tres o de cuatro, con uno, dos o tres delanteros. Pero el sistema es solo la formación al inicio y dentro ya se cambia todo dependiendo del rival.

¿Qué diferencias se dan con un 1-3-5-2 a un 1-4-4-2?
Es que podés jugar con cuatro o tres defensas, con uno, dos o tres en punta, pero si un equipo quiere ser ofensivo, el entrenador lo decide; eso otro no tiene que ver. Podés tener solo un punta y atacar más, depende de qué querrás hacer. Muchas veces el parado inicial es para engañar. Como te dije, el futbol es engaño al rival.

A veces decís cosas que a la afición no le gusta, ¿pensás cambiarlo?
Yo me caracterizo por ir de frente; si algo no me gusta, lo digo. No soy de los que hablan para quedar bien. La otra vez molestó que dijera que la gente venía a silbarle al equipo que es el más ganador y el que ha marcado la historia, y tenían que agradecer, no cayó bien el comentario.

Comunicaciones es hexacampeón y no se llena el estadio. ¿Seremos un país futbolero?
Creo que influye mucha gente en eso. Los periodistas a veces dicen cosas que no son. Nos tildaron de defensivos y en dos campeonatos hicimos 108 goles, siempre atacamos.

¿Y por qué a veces se dan partidos muy malos?
Es que el futbolista no es una máquina, es una persona. Regresando al tema, a veces hay abogados y doctores que cometen errores, o carpinteros, y la gente no va a insultarlos a su oficina, consultorio o carpintería. El jugador a veces reacciona.

Viniste a Guatemala en los 80, ¿ha cambiado el futbol en Guatemala?
Muchísimo. Creo que se ha hecho más profesional. Tal vez a pasos muy lentos y tiene que ser más rápido. Te doy un ejemplo; el año pasado fuimos a Trinidad y Tobago por la Liga de Campeones de la Concacaf y encontramos canchas por todos lados. En la noche, la gente practicaba futbol y con luces encendidas. El estadio, con instalaciones tremendas, y con todo eso nos estamos quedando. Hay algunas instalaciones deportivas que hoy están
igual que cuando vine.

Metafóricamente hablando, o sea que en las islas ya no juegan con cocos…
No. Mirá en la Copa de Oro, todos los equipos del Caribe clasificaron. En Guatemala nos hace falta, porque el crecimiento se logra trabajando desde abajo. Ya con un grupo de 25 o 26 años podés foguearte, pero la base está abajo.

A estas alturas, ¿podés ver un partido como aficionado?
Como uno está desde este lado, no, porque sabes qué, me pasó con la celebración del hexa. Pongo un canal, no te digo cuál, pero empiezan a criticar que por qué no ponía a algún jugador y ellos no sabían que no estaba apto para actuar. Si van a hacer una crítica, que se enteren bien primero.

Dicen que en los asados de los cremas, el DT es el que cocina…
Ja, ja, ja, me gusta cocinar, no solo en los asados, sino en mi casa. Ahora, lavar los
trastes, eso sí no.

¿Son afortunados los futbolistas en Guatemala?
En lo que me compete a mí, te digo que sí, porque estoy en lo que me gusta y apasiona, y puedo darle de comer a mi familia; eso es una bendición. A veces se falta el respeto, se meten con la familia y eso si ya no es válido.

¿Has llorado por algo del futbol?
De niño, cuando Uruguay quedó fuera del Mundial, para España 82. También una vez que perdimos una final, pero uno va madurando, y al terminar el partido se ve en qué se debe mejorar; no hay descanso, porque pensás en lo que viene, no da tiempo.

Jugaste contra los veteranos del Real Madrid en el Mateo Flores, ¿cómo viviste ese juego?
Fue lindo, jugamos contra figuras que veíamos en la tele. Yo empecé en la banca y les decía a los muchachos que cuando entrarámos nos divirtiéramos.

¿De qué técnico extranjero te gusta su estilo?
Me gusta el de Guardiola. El del Maestro Tabárez; lo admiro mucho, pero tratamos de formar nuestro propio estilo. El mejor entrenador es el que trata de sacar lo mejor de todos y el que aprende de todos. A veces pasa con quien menos pensás; el futbol es un aprendizaje diario.

A los grandes los escuchás decir que el futbol de antes era más lindo, de más técnica. ¿Creés que es cierto?
Mirá, en todos los momentos hubo cosas interesantes, pero para mí, hoy, personas que antes eran figuras, no podrían porque pasa más por lo físico que técnico. Messi, cuando se descuidó un poco, no dio lo que todos sabemos que puede dar. Cristiano, aparte de su capacidad, es un atleta completo. A Maradona lo cubrían entre tres tipos, y a Pelé, aunque fue un gran jugador, lo veían pasar, es que eran tiempos distintos todos.

¿Cuál ha sido tu día más feliz en el futbol?
Cuando ganamos el hexa, porque quedamos en la historia. Siempre hablábamos de los objetivos y el penta significaba empatar al rival de siempre, pero ya el sexto título era quedar en la historia; fue el día que más gozamos.

En esos días, lo escondían, pero… ¿había mucha presión?
Sí. Mucha, y aparte como se dio todo, porque en la ida de un 2-0 pasamos a que en la vuelta nos empataran en 20 minutos. En el vestuario hablamos al medio tiempo que estábamos dejando escapar la historia, y ya luego pasamos a agarrarla.

¿Es complicado que te quiten a tantos jugadores para la Selección?
Sí, porque a pesar de que como sabés, con Iván trabajamos juntos, y como decís, somos amigos, hay ideas que no compartimos. Cuando enfocás al jugador en un torneo y luego vuelve al club, hay que enfocarlo otra vez y sacar las costumbres que les inculca el técnico de la Selección. Es complicado.

Qué opinás de la gente que dice que hay que darle más recursos a otros deportes y quitárselo al futbol…
A mí me gustaría saber qué gente va a ver esos otros deportes, entonces; te hablo específicamente de los que lo dicen. Es fácil decir apoyemos, y que no llegue nadie. Apoyar se da con la presencia. Además, aquí somos muy exitistas. Pasó con Barrondo; ahora hay gente que lo critica bastante y luego regresa a ser un fenómeno.

En Breve
- Nombre: William Coito Olivera
- Edad: 49
- Nacionalidad: uruguaya
- Fecha de nacimiento: 20 de enero de 1966
- Profesión: entrenador (nivel 3 en Guatemala, con curso de actualización en Villarreal, España)
- Equipos como jugador: Comunicaciones, Escuintla y Cobán (Guatemala)
- Equipos como entrenador: Comunicaciones

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