domingo, 20 de septiembre de 2015

Crónica de una libertina: una narración salvaje con el sexo como ... - Clarín.com

Ha tenido sexo hasta con treinta personas en poco más de una hora. En un parque, en un taxi, en una plaza, en el baño de un café, en las casas de sus amigos, en las de desconocidos. Y lo contó. Después de un tiempo, descubrió por casualidad que su marido también se acostaba con otras personas. Con mujeres mucho más jóvenes que ella. "Teníamos un acuerdo tácito", dice, pero reconoce que sintió unos insoportables celos. Y también lo cuenta. Es la francesa Catherine Millet, escritora, directora de la prestigiosa revisa de arte contemporáneo Art Press y curadora de arte, autora de las obras La vida sexual de Catherine M. y Celos. La otra vida de Catherine M. El jueves 24 a las 19.45, será entrevistada en el marco del Festival Internacional de Literatura (FILBA), que comienza el miércoles.

 Antes de viajar Buenos Aires, Millet respondió por mail a las preguntas de Clarín sobre su obra y sobre su vida que, al fin y al cabo, son la misma cosa. A ella no le gusta escribir sobre temas no autobiográficos. Dice que "ahora los lectores aceptan que les hablemos de cosas íntimas y que toquemos su propia intimidad", y que un autor no conoce a nadie mejor que a sí mismo, por eso "si quiero hablar de cosas muy profundas", dice, "me veo obligada a basarme en mi propia experiencia". "Los tiempos han cambiado", señala, "ya no estoy obligada a esconderme detrás de Madame Bovary como Gustave Flaubert".

Las novelas acaban de reeditarse en la Argentina con motivo de la presencia de la escritora en el festival, pero el éxito las acompaña desde antes. Cuando se publicó por primera vez La vida sexual de Catherine M., en 2001, se tradujo a 40 idiomas y se vendieron más de 3 millones de ejemplares. En ella describe al detalle su agitada vida sexual. Celos llegaría en 2009 y, aunque pasó más desapercibido para el público, le sirvió a la escritora para volver a desnudarse y mostrar el lado más ocuro de la libertad sexual de la que se vanagloriaba en la anterior novela. 

- ¿Por qué decidió hacer pública su vida sexual?

- Hacía tiempo que quería decir, de la forma más honesta posible, qué era la sexualidad femenina. ¿Cómo hacerlo sino basándome en mi experiencia? Quería contar la realidad porque me parecía que todos los discursos sobre el tema eran mistificaciones. 

- Los críticos se dividieron con ese primer libro Algunos lo consideraron pornografía y otros una oda a la libertad sexual femenina? ¿Qué opina usted?

- Los que consideraron que era pornografía se quedaron decepcionados, porque no lo encontraron lo suficientemente excitante. Así que, en cierto modo, es un libro pornográfico "fallido". 

- La obra podría enmarcarse dentro del llamado postporno, es decir, ese porno con una visión feminista, ¿está de acuerdo con eso?

- No me molesta que se inscriba el libro en la post pornografía, porque no es más que una forma "pensada" de pornografía. Pero la verdad es que yo nunca he sido una verdadera feminista. 

- ¿A qué cree que se debió su éxito? ¿Cree que ahora interesa más la sexualidad femenina?

- Sí, siempre se piensa que se va a resolver una parte del misterio, pero nunca se termina de explorarlo. De hecho, cuanto más se lo explora, lo que parecía simple se vuelve complicado. Creo que contribuyó mucho al crédito que se dio a mi libro el hecho de que yo aparecía como una mujer "normal", realizada en su vida profesional y afectiva. La gente entendió que no era la provocación lo que me movía. 

- ¿Piensa que su prestigio la protegió de las críticas? 

-  Sin duda. 

- ¿Cómo se relacionan el arte y el sexo?

- Son inseparables 

- Un día descubre que su marido también tiene amantes. Pero si tenían un acuerdo, ¿por qué se sintió tan mal como describe en Celos?

- Entre nosotros había un acuerdo, sí, pero por alguna razón misteriosa se rompió. Para mí lo más doloroso no fueron los celos en sí, sino la contradicción entre mi filosofía y mis sentimientos en la que me vi inmersa. Pero la contradicción es humana y los celos son irracionales. 

- ¿Por qué escribió ese segundo libro?
- Para entender. No estoy segura de haber entendido del todo pero algo que me resulta claro ahora es que en los celos también hay un elemento de goce. 

- ¿Piensa que hemos cambiado en lo que se refiere al sexo? ¿Somos más libres?

- No, al menos en Francia, éramos más libres y curiosos en los '70. Ha habido una fuerte regresión por múltiples razones. Una de ellas: el triunfo del feminismo puritano. Lo que sí creo es que la sociedad en su conjunto es más tolerante y eso hace que los puritanos sean aún más vengativos, más organizados, más represivos, más visibles. Pero no hay que dejarse impresionar por ellos, no son mayoría. 

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