lunes, 10 de agosto de 2015

Las 5 situaciones que hacen perder el apetito sexual - Diario 26

CONDUCTA DE PAREJA

Lunes 10 de Agosto del 2015

la psicóloga y sexóloga María Felipa Gea López, advierte que cada vez son más las mujeres que acuden a su consulta buscando respuesta a su falta de apetito sexual. Este 'Trastorno del Interés' es un mal que afecta principalmente al género femenino, y que, según afirma la experta, puede persistir durante, como mínimo, medio año.

"A veces la problemática no proviene únicamente de la falta de deseo, sino de la pareja en sí misma. Por eso hay que entender los diferentes tipos de esta ausencia de interés sexual", reconoce Felipa. Sobre esto, asegura que el trastorno puede ser primario, cuando desde siempre se ha presentado falta de apetito sexual o secundario. Este último es el más problemático, y se da cuando se pierde el deseo. Además, puede dividirse en generalizado (si esta pérdida de interés es hacia cualquier persona o situación) o hacia la pareja. El caso más grave, asegura, sucede cuando la disminución del deseo se convierte en aversión sexual. "Normalmente, este bajo deseo no suele incomodar cuando no se tiene pareja. Pero se convierte en algo preocupante cuando sí se tiene, ya que se relaciona, por ejemplo, con sentimientos de culpa, con desamor o con la falta de atracción sexual", explica la experta. Estas son sus principales causas:

Problemas dentro de la propia pareja: esta es la más frecuente, desapareciendo cuando estos conflictos se solucionan. Felipa aconseja trabajar en la mejora de la relación para así recuperar el deseo sexual femenino de manera natural.

Sobrecarga de tareas: mujer, madre, trabajadora y todos los demás papeles que la sociedad exige al género femenino pueden ser también causantes de un cansancio que alcanza incluso el ámbito sexual. "Con tantas exigencias, la mujer acaba por ansiar la cama, pero no precisamente para practicar sexo", bromea Felipa.

Falta de compenetración: los miembros de la pareja no siempre van a compartir el mismo grado de deseo, y esta diferencia puede ser crucial si no se trata con cuidado. Cuando uno de los dos presiona al otro a tener relaciones, es normal que, en la otra persona, disminuyan aún más las ganas de practicar sexo. En este caso, la solución, cuando es un hecho puntual, es respetar a la persona y no forzar ninguna situación. Si se prolonga en el tiempo, es recomendable acudir a un profesional.

Educación sexual inadecuada: la sexualidad, según afirma Felipa, ha sido tradicionalmente mal explicada: "Nuestra cultura ha optado por tomar la sexualidad como un degenerante del ser humano que sólo debía tener como fin la reproducción. El sexo ha sido visto como algo sucio, asociado al pecado capital, y por eso se nos ha olvidado que forma parte de un aspecto más del ser humano", defiende la experta.

Anticonceptivos hormonales: hay determinados tratamientos, como el uso de anticonceptivos orales, que puede alterar el apetito sexual de la mujer. Esto se debe a que inhiben la producción natural de andrógenos como la testosterona, hormona encargada, entre otras cosas, del aumento del deseo.

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