sábado, 10 de enero de 2015

"El sexo tiene algun lugar ridículo" - Infonews

Apenas dos días antes del estreno de 50 sombras, el musical, Fabián Gianola, "el" nombre de elenco, tuvo problemas para conciliar el sueño. Durmió bien, pero poco: su hija lo despertó por un dolor que la molestaba mucho en la mano, así que la llevó al doctor desde su residencia en el Delta de Tigre y volvieron; vio que tenía unos minutos para descansar, los quiso aprovechar y ¡paf!: se quedó dormido. Nada hizo mella en los preparativos de la obra, tampoco hubo reproches, pero su humor, que no era e mismo de todos los días, provocó la pregunta de un técnico y la explicación recién descripta, que terminó con un: "Me enojo conmigo", dijo en entrevista con Tiempo Argentino. Y ahí largó una broma, como hace habitualmente quien comparte el trabajo, porque cree que el buen clima es factor primordial para el éxito de cualquier empresa.

Gianola también cuenta una anécdota con su otro hijo que se fue a probar al fútbol de Tigre, y la charla deriva en analogías sobre los equipos y los grupos de trabajo. "Acá todos manejan bien las dos piernas –dice ante la sugerencia de cómo se cuidan y si se dan 'pases' que comprometen al compañero. Las actrices cantan, bailan y actúan de puta madre, son cuatro reinas; Josefina Scaglione es una chica que ya triunfó en Broadway y ganó premios en Nueva York haciendo Amor sin barreras, tiene 27 años; una bestia. ¡No sabés cómo actúa, cómo canta y cómo baila! Completísima. Las que hacen las tres amas de casa: María Roji, Laura Bevacqua y Silvana Tome son monstruos: todo lo hacen sencillo; son comediantes. Juan Carreras es un actor y clown que hace un paraguayo que te morís de risa, y los bailarines son todos profesionales que les pedís lo que les pedís y lo hacen en el espacio que sea necesario y todo queda lindo y armónico. El director de música, Martín Bianchedi, un genio de cantidad de obras de teatro, musicales y demás. Toda la historia ronda en torno del sexo pero para que sea gracioso y no sea soez ni grave. Armar una coreografía que sea sexual y al mismo tiempo sea graciosa es muy difícil, y Carolina Pujal lo consigue. Estoy recontento con el proyecto, y me da alegría saber que lo voy a disfrutar noche a noche."

–Jugar al lado de los grandes a veces puede intimidar...
–Lo que pasa es que el musical es un género que he abordado menos que la comedia o la comedia dramática; y yo vine acá a aprender. Y eso es también lo que a mí me despierta cuando me llaman para un proyecto así: aprender. Me mueve más, me incentiva más. Hoy, con 51 años y 33 de profesión, aprender algo nuevo me da mucho. Me encuentro con gente del musical como esta, y ellas cantan y yo miro, aprendo, pregunto y consulto: "¿Está bien acá?", "¿Se me está escuchando bien?", "¿Acá cómo respiro?" Pregunto todo. En ese aspecto, estoy de vuelta de todo. Yo quiero divertirme. No tengo el miedo de aprender. Además, el trabajo del actor es preguntar: cuando estás con un director todo el tiempo, te está corrigiendo, y te da una devolución después de cada ensayo. Entonces uno está acostumbrado a que te castiguen y te digan: "Mirá, acá te fuiste de más, esto está bien, ojo acá no te vayas tanto." Eso es parte del secreto de este trabajo.

–¿Siempre se puede aprender?
–Lo mejor está en no perder la capacidad de asombro. A mí me sorprenden los detalles del actor. Una mano, un tiempo, una mirada; los actores personales tienen una forma que no son estándar, no son iguales a muchos. Y el de acá es un grupo muy personal, así que ahí te quedás, mirando. Eso a mí ya me fascina. Después, para aprender, uno tiene que estar abierto y tener ganas. Es una actitud. Yo no tengo problemas con eso, a la sorpresa y al aprendizaje. Al contrario, creo que es lo que mantiene vivo el fuego de mi vocación, de estar acá arriba del escenario.

–Puesto a elegir, ¿preferís al talentoso o el que sabés que siempre va a estar?
–Nunca diría que no a un compañero porque no tengo química con él, sino que privilegio la continuidad. Hay actores que tienen mucho y sabés que en marzo se van. Y un remplazo siempre es una especie de mutilación, porque el proceso de ensayo primigenio no existe más; cuando hacés un remplazo siempre va a ser diferente. Entonces, cuando uno elige, dice: "Ojo con éste porque siempre se está yendo." Privilegio al que se queda, que sepa que si esto va bien es para tres años, ¡porque yo me quedo tres años!

–¿La continuidad es donde se puede ir descubriendo hasta dónde podés llegar?
–Totalmente. El teatro es un trabajo artesanal, día a día, minuto a minuto; "Hoy me gustó más", "Hoy la gente se mató de risa". Sabés que eso sirve para el boca a boca. Por eso, hasta que no estrenás no sabés bien dónde estás parado con respecto a lo que va a pasar con la gente. El teatro es una expresión que se basa en un trípode: el actor, el autor y el público. Y el único momento que el trípode está completo es cuando se estrena.

El libro 50 sombras de Grey vendió millones de ejemplares en el mundo, generó polémicas varias y una saga hollywoodense cuya primera entrega será febrero próximo. Con un público lector mayormente femenino (se habló de "porno para mamás") y un universo sexual no convencional, la historia es un filón. Sin embargo, el musical es otra cosa. "Nosotros tomamos eso –dice Gianola– y nos reímos de las cosas que se mencionan, de los vibradores y demás, pero más allá de eso, nos reímos de la historia. Tenemos la posibilidad de hacerlo porque a la autora no le preocupó que hicieran una obra de teatro riéndose de su libro. Así que nos reímos de esa oscuridad y sacamos a relucir todas las palabras sexuales que hablás entre amigos y que en un escenario no se dicen. Incluso hay una canción que canto yo, que en su estribillo dice una expresión que se usa en las relaciones sexuales (y dice la impublicable expresión). ¿Hasta dónde llegamos? Todo, porque nos reímos de todo... y está bueno. Es como una catarsis exorcizar estas cosas que son siempre tabú; desdramatizarlo, llevarlo a un terreno de humor, que roce el ridículo. El sexo tiene algún lugar ridículo, y a eso apelamos."

–Y de ese lugar ridículo, ¿qué es lo que más te llamó la atención?
Lo verde, lo jugado, lo transgresor, –lo diferente a nivel teatral, por lo menos de entrada. Después, las posibilidades de reírse. La historia son tres mujeres que se reúnen en un club de lectura en la casa de las amigas cada semana, y una de ellas propone 50 sombras y empiezan a leerlo. Nosotros vivimos lo que ellas leen; somos lo que ellas leen. Después, las canciones son muy verdes y muy divertidas, con coreografías muy sexuales pero al mismo tiempo al borde de lo ridículo, de lo bizarro, justamente para aprender a reírnos de ese aspecto de nuestra vida.

–Y el sexo es una de las cosas de las que menos nos reímos.
–¡Los hombres ni hablar! Y a las mujeres también les pasa que por timidez o por cultura no se atreven a hablar. Pero cuando están acá....

Para cerrar la charla, Fabián Gianola deja los puntos suspensivos en una invitación pícara a la vez que confiada en el producto que tiene para ofrecer.

La anécdota del hijo y la prueba de futbol

"En diciembre mi hijo se fue a probar a Tigre y no quería que yo apareciera: 'Yo voy solo', dijo. Pero lo tenía que llevar. Entonces lo llevaba hasta Padelai y me quedaba ahí en la puerta, escondido en el auto para que nadie me viera, porque no quería ganarse el lugar porque era el hijo de. Divino, muy bien, pero yo ni podía tomar un café."

–¿Cuántos duró todo eso?
–Fueron cuatro pruebas: el miércoles pasó a la del jueves, el jueves a la del viernes, el viernes pasó a la del martes, y el martes volvió a pasar. Ahora pasó al 19 de enero, cuando supuestamente va a entrenar con un plantel más profesional, y ahí será la última. La verdad que no sé por qué no te dicen cómo va a ser. "¿Y qué te dijeron?", le pregunté. "Que venga el martes", me dice.. "¿Para qué?", le digo. "Supongo que para jugar," me dice. "¡Pero escuchame, que te digan algo más! Pero no pude estar."

–¿No saben su apellido, como para relacionarlo con vos?
–Sí, pero nadie le preguntó, nadie dijo nada, yo no digo nada, él no dice nada. Ya está.

–¿Te podés llevar algo para leer al menos?
–Sí. Me estaba llevando la letra de esta obra, jaja, pero igual. Ahora cumplió 15, tenía 14 en ese momento. Y viste cómo son los pibes a esa edad, se hacen los hombres y al mismo tiempo son unos cachorros.

–¡Cuando teníamos 15 también pensábamos que éramos grandes!
–¡Claro! Por eso uno hace memoria, porque si vas a indagar en él, es: ¿Cómo te fue? Bien. ¡Dale! Decime algo más. Porque no te dicen nada más. Así hablan los chicos, qué va a hacer, nosotros éramos igual.

"Los sueldos de los actores han caído mucho"

Se nota que Gianola está un poco cansado de hablar de lo que mediáticamente se conoce como la polémica con Pablo Echarri. Sin embargo, no esquiva el tema: "Dije que, en general, había gente a la que el apoyo al gobierno le había salido muy bien. Pero de todos los ámbitos, no sólo de los actores."

–Eso no daba más que para un tuit.
–Es que no fue una declaración, fue dentro de una nota periodística de hace un año y medio. Después, lamentablemente, un diario tituló de una manera y el periodista nombró a cuatro o cinco, y personalizó entre él y yo. Pero yo nunca lo hice personal, hablé en general.

–¿Te molesta que alguien se beneficie?
–No. A mí lo que me molesta es el sistema de premios y castigos: si apoyás sos premiado y si no, castigado. Tengo derecho a no pensar igual, a opinar diferente, y no por eso me tengo que ver perseguido por la AFIP o no tener posibilidad de meter un proyecto propio en algún canal .

–Si hubiera un mercado de ficción más grande, con más trabajo y competencia, ¿creés que este tipo de cuestiones no existirían o se darían menos?
–Sí, está muy acotado el laburo televisivo en Argentina. La ficción está muy acotada. No se cumple con la ley que pedía el 30% en cada canal; los únicos canales que tienen ficción propia son Canal 13 y Telefe. Canal 9 no tiene ficción, América casi no tiene ficción, Canal 7 tiene algo pero son segmentados en tres meses, y los actores comemos los 12 meses del año. Cuando te contratan para una tira, que si va bien sabés que tenés trabajo todo el año, respirás. Y hay poco laburo. Además, los sueldos han caído mucho y el mínimo no imponible no creció, entonces a los tres o cuatro meses te están descontando el 35%, más el diez del representante, más el seis de Actores. Terminás cobrando el 51% menos de lo que arreglaste en septiembre y empezaste a trabajar en enero. O sea que en marzo, cuando te empiezan a cobrar el 35, con la inflación estás cobrando menos del 60% de lo que arreglaste.

–Es un problema gremial importante.
–No entiendo cómo el SAT no hace un escándalo en Canal 9, o Actores. Está duro. Además, pagamos anticipo de Ganancias y no sabemos si el año que viene vamos a laburar.

El equipo completo de la obra

50 sombras, el musical, tiene dirección de Leandro Paneta, dirección musical de Martín Bianchedi y coreografía de Carolina Pujal, en versión de Natalia del Castillo. Actúan Fabián Gianola, Josefina Scaglione, María Roji, Silvana Tome, Gabirela Bevacqua, Juan Bautista Carreras. Funciones: Viernes 21:30, sábados 21 y 23, domingos 20:30. En el Teatro Picadilly, Av. Corrientes 1524.

En TV, cuatro propuestas

Hace rato que no se lo ve por la televisión, pero Fabián Gianola tiene cuatro llamados para 2015. "No se concretó ninguno –aclara enseguida–. Uno era para un programa de sketch, otro para uno diario por las noches, una comedia romántica y un programa de conducción. El de la noche, como el que hacía Bien tarde, en Telefe: humor, invitados. Pero nada fue definido. Y me han llamado como hacía bastante tiempo no me llamaban. Fue uno atrás del otro, entre noviembre y diciembre, del 9, América y Telefe, pero nada ha salido." 

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