domingo, 6 de octubre de 2013

Reforma electoral, ¿capricho o necesidad? - La Crónica de Hoy

La reforma electoral entró con calzador a la agenda legislativa. Entró porque las dirigencias nacionales de PAN y PRD presionaron al máximo y al gobierno federal y su partido no les quedó otro remedio que aceptar. Fue la condición para pasar a discutir, debatir y en su caso votar a las reformas  hacendaria  y  energética,  claves en el proyecto de gobierno de la presente administración  que busca transformar al país, o por lo menos moverlo. Los ciudadanos no están  interesados en una nueva reforma electoral. Los apremios de la gente son otros, vinculados al empleo, al combate a la pobreza, a la disminución de la desigualdad, pero la reforma electoral no es una inquietud ciudadana.

Prácticamente los ciudadanos comunes no abordan el asunto que puede considerarse una inquietud exclusiva de la clase política, de Gustavo Madero y Jesús Zambrano que quieren demostrar al interior de sus partidos que su voz en el Pacto por México es determinante. Lo que quieren PAN y PRD es contar con un andamiaje  electoral que les abra la posibilidad de vencer al PRI en los comicios del 2018. Detectaron que el obstáculo más grande para conseguirlo es el hecho de que la mayoría de los gobernadores del país militan en el PRI y según su versión, el control sobre los organismos electorales locales  hace que la competencia no sea pareja. Para emparejar el terreno buscan arrebatarle el control a los gobernadores de los institutos electorales estatales con la creación de un mega Instituto Nacional Electoral que organice, desde la ciudad de México, las elecciones. 

Crearlo parece un despropósito colosal que rompería con la característica federal de la  República Mexicana, pero a ellos, PAN y PRD,  lo que les interesa es abrir una brecha que les muestre el camino a Los  Pinos. La creación de ese mega instituto sería el fin del actual IFE, que ha sido clave en el proceso de democratización  del país que pasó en pocos años de un régimen de partido dominante donde todo mundo conocía de antemano el resultado de los comicios, a otro en el que hay una competencia real como se demuestra por el hecho de las alternancias y por la  hegemonía de la izquierda en la ciudad más  importante del país, que es el Distrito Federal. Los pocos ciudadanos que se han interesado en el proceso, demandan que en la nueva reforma electoral tenga el lugar central la discusión sobre el dinero que reciben los partidos y las formas en las que se fiscaliza. No hay que olvidar que se trata de dinero público, pues la democracia mexicana  es cara y poco transparente.

WOLDENBERG

El primer consejero presidente del IFE ciudadanizado fue José Woldenberg, quien pasó una década en el instituto y sabe lo que dice. Se manifestó en contra de terminar con el esquema federalista y crear un organismo de alcance nacional. Lo que se requiere, en todo caso, es apuntalar la independencia del IFE. Ha dicho que la receta no es avasallar a los institutos  electores con un diagnóstico que tiene muchos problemas. Si una persona llega al doctor con una dolencia en el brazo, ¿debe amputárselo? Hasta donde entiendo seguimos siendo una República Federal.

UGALDE

El controvertido Luis Carlos Ugalde,  presidente consejero en la elección que le dio el triunfo a  Felipe Calderón sobre Andrés Manuel López Obrador por un puñado de votos, pidió medidas de bisturí para consolidar la independencia de los organismos electorales en lugar de centralizar  burocracias con la creación de un Instituto Nacional Electoral. Ugalde puso el dedo en la llaga al decir que el principal problema de nuestro sistema electoral se llama dinero, que debería  reducirse y fiscalizarse mucho mejor. Pidió cambiar el método para nombrar consejeros  tanto a nivel federal como estatal.

VALDÉS

El actual consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés, que logró conducir el pasado proceso  que supuso el regreso del PRI a Los Pinos,  reconoce al igual que la democracia, el sistema electoral del país evoluciona de manera permanente. Dijo que el organismo que preside está abierto a los cambios. Pidió no menospreciar logros históricos como el hecho de que en México el poder se gana o se pierde en las urnas, de acuerdo a la voluntad ciudadana. De manera sistemática el consejero ha reprochado que los partidos políticos no puedan ponerse de acuerdo para nombrar en el congreso al consejero electoral que falta.

MADERO

El dirigente nacional del PAN, Gustavo

Madero,  consideró necesario concluir a la brevedad con la reforma electoral  para dar paso a un sistema democrático que permita establecer un "piso parejo" en los estados que evite que los gobernadores controlen los órganos electorales  y los congresos. Reconoció que su interés no es nada más las elecciones federales, sino sobre todo las elecciones locales, a partir del hecho de que la mayor parte de los gobernadores son  priistas, por eso el PAN  pide la creación de un Instituto Nacional Electoral que garantice un nuevo sistema.

ZAMBRANO

Jesús Zambrano, actual dirigente nacional del PRD, al lado de Jesús Ortega participó en la creación y desarrollo de los organismos electorales actuales del país, de manera que puede afirmarse que es una de las personas que mejor conocen este sistema en el país.  Su propuesta de reforma encontró múltiples resistencias al interior de su propio partido, donde tiene adversarios rijosos. El PRD no va, como el PAN, por la segunda vuelta en la elección presidencial ni en la reelección de alcaldes, sino en la reelección de legisladores. Coincide en que los gobernadores priistas actúan como trogloditas del poder.

CAMACHO

El PRI, que es el partido en el poder, quiere que la propuesta que se discuta en el Congreso  emane del Pacto por México, así lo ha planteado al menos su líder nacional César Camacho  Quiroz. Por esa razón el PRI no presentará una propuesta de reforma sino que incluirá sus planteamientos en la propuesta que emane del Pacto por México hacia final de la próxima semana. El partido tricolor pretende que los debates sobre las tres reformas: política, hacendaria y energética, avancen.

Personas clave del sistema electoral mexicano

Reyes Heroles

El desgaste del sistema de partido hegemónico, casi único, mostró signos claros de agotamiento  con la elección de José López Portillo que fue candidato único a la Presidencia, algo impensable en nuestros días. El presidente pidió a su secretario de Gobernación, Jesús Reyes  Heroles, el legendario político veracruzano que impulsará cambios a la ley electoral para  propiciar la competencia política, el ingreso de los partidos de izquierda, antes en la clandestinidad, cumple con este objetivo.

Gutiérrez Barrios

Otro político veracruzano de las grandes ligas,  Fernando Gutiérrez Barrios, fue en su calidad de secretario de Gobernación en tiempos de  Carlos Salinas, el primer presidente del Consejo  General del recientemente creado Instituto Federal Electoral. Durante su gestión se consolida la infraestructura del Instituto y se  inauguraron las oficinas allá en el sur de la ciudad y se prepara el terreno para la ciudadanización.

Carpizo

Al ilustre jurista Jorge Carpizo, secretario de  Gobernación también con Salinas, le tocó conducir al IFE, en 1994, uno de los años más  difíciles en la historia reciente del país, pues  incluyó el asesinato de los personajes torales del quehacer  político, Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massiue. Su sólida formación  académica y su compromiso con las instituciones dejaron huella en el IFE.

Chuayffet

Debido a que es un actor político que suele generar controversia, no se repara adecuadamente en el destacado papel de    Emilio Chuayffet al frente del IFE durante el sexenio de Carlos Salinas. Durante su gestión se reforzó la autonomía que le ha dado credibilidad al instituto y se aprobó la credencial de elector con fotografía. Su gestión mereció el reconocimiento y aplauso unánime de los partidos políticos.

Núñez

El actual gobernador de Tabasco, Arturo Núñez,  también es parte relevante de la historia del  Instituto Federal Electoral, al sustituir a Emilio Chuayffet, tuvo un desempeño regular. Anteriormente participó desde su cargo en la Secretaría de Gobernación en la creación del IFE, fue legislador bajo las siglas del PRI antes de romper con este partido al no ser nominado para la gubernatura de Tabasco. Ahora bajo las siglas del PRD continúa una nueva etapa en su carrera política.

Lujambio

Antes de ser secretario de Educación y aspirante presidencial por el PAN, Alonso Lujambio fue un profesional distinguido que participó en el IFE y presidió el IFAI.  Se le incluye en este recuento como un homenaje a consejeros destacados que ha tenido el IFE, como Miguel Ángel Granados, Fernando  Zertuche, o el también controvertido Santiago Creel, entre otros con aportaciones relevantes.

En juandelacosa@cronica.com.mx se reciben comentarios y aportaciones para esta columna sobre el quehacer político nacional.

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