viernes, 25 de octubre de 2013

Llega el sexo ya varias bandas a ¿Quién quiere casarse con mi hijo? - 20minutos.es

Luján Argüelles pasa desapercibida allí a donde va, Por ejemplo, vestida de nochevieja en el Retiro a las once de la mañana. Es una lástima que no saquen más cosas de ella, aparte de a la ardilla prima de Shakira comiéndose una bellota.

Vamos con lo acontecido

 

MARI CARMEN

Se fueron a Budapest.

A Mari Carmen le daba miedo subirse a un avión, pero sobre todo porque no iba su marido. "Porque si va mi marido es la mitad de miedo", dijo. ¿Y por qué no iba su marido? Probablemente porque estaba de guía turístico en el Pasaje del Terror, porque con él da menos miedo.

Mari Carmen no se puso el cinturón de seguridad, no, se lo incrustó en el píloro. Si se lo aprieta un poco más se cercena ella misma con el cierre.

Afortunadamente Mari Carmen tiene mucho bagaje cinéfilo sobre aviones que vuelan sin problemas. Por ejemplo, ha visto Viven. Y ya sabéis que a Mari Carmen le gusta estar gordilla, así que ella no se comería a los demás crudos sin más. Ella haría potaje con la señora del 46-F y un asado bueno con el señor del 32-C.

Para que estuviera tranquila Fran también le puso una sobre secuestro de aviones. Y no le puso una de un avión en la que una manada de caballos salvajes violaba al pasaje porque estaba ya alquilada en el videoclub. Serpientes en el avión no se la ha puesto, era demasiado fuerte, demasiado horrenda, demasiado dura… la actuación de Pataky.

Cuando el avión despegó Mari Carmen gritó. ¿Sabéis las azafatas de ese vuelo? Ahora trabajan en una churrería y no quieren saber nada más de aviones.

Fran no perdió el tiempo y se fue a dar un paseo en barco por Budapest con Houda, que es una persona muy viajada y muy de admirar los diseños urbanísticos y arquitectónicos del mundo antiguo y contemporáneo, por lo que con toda autoridad preguntó si Budapest era como Roma, para cerrar su pregunta con una afirmación que aportaba un rigor como para escupirle a un catedrático a la cara: "yo nunca he estado, es parecido, con antigüedades", y luego se merendó un padrastro del dedo.

Menos mal que está Fran para ilustrarla: "El Danubio atraviesa Budapest de punta a punta". Sí, lo pusieron así para que hiciera bonito. Tócate los cojones. ¿Y a este tío le ha dado el ejército un arma? ¿Y ha sobrevivido? ¿Y sus compañeros? Dios existe.

El caso es que el muchacho sudaba más que un pollo con un palo metido por el culo segregando lo que Houda definió como "sudor de amor". Y no es que Fran sudara, es que parecía un gordo mirando el escaparate de una pastelería en agosto. Nunca he visto a un delgado sudar tanto. Fran no se echa desodorante, se pone dos sacos de arroz en los sobacos.

Mari Carmen podría haber ido a ver alguna de las muchas maravillas de Budapest, pero pa qué, si puedes ir a comprar chorizo a un mercado. Y allí, con Melania, descubrió que la muchacha no sabe comprar.

¿Y por qué no? Pues porque no supo hacer como Mari Carmen, que es de la cofradía del puño cerrado, que no da ni la hora, que no da ni lástima, que no presta ni atención, que se puso a regatearle al pobre carnicero húngaro por un trozo de chorizo.

"Yo no soy la Llefri (Geoffrey) de nadie y menos de un hombre", dijo Melania, que es a las tareas del hogar lo que la radiación nuclear a la salud. Por supuesto eso escandalizó a Mari Carmen, que si tiene que ir a mear para que no tenga que ir su marido, va y mea.

"Si a los hombres les acostumbras malamente desde el principio…" mujeres del mundo. Ya sabéis que a los hombres hay que educarlos desde el principio. ¿Que se hacen pis en casa? pues dais con un periódico enrollado al suelo. ¿Que muerde? Pues le ponéis bozal. Y de comer, pienso y arroz, que no os engorden. Y como se ponga tonto… ¡a capar!

Ya por la noche Fran y Houda se fueron a cenar. Fran hizo la de darle de comer con su tenedor, pero metiéndole a Houda un trozo de filete en la boca como de kilo y medio. Seguramente Fran estaba calibrando cuánta carne le cabía a la muchacha en la boca, porque Fran es muy que querer saber esas cosillas.

"Hoy no hay luna, tenía celos de ti y se ha quedado en casa". Eso es lo que Fran considera un piropo. Yo lo considero más como un supositorio para ir al baño. Por el amor de dios. ¿Neruda? ¿Becquer? ¿Po zí? unos mierdas al lado de Fran.

"Me entran calores de ver cómo te comes el pato", le dijo después. Parafraseando a Sabina, Fran para hacer poesía sólo tiene que mover los labios y Houda, para hacerle sudar sólo tiene que comerse el pato.

Y para reforzar el discurso, Fran coaccionó a la mucha viniéndole a decir que o le sale bien con ella o se hace gay. Pues nada. A la próxima fiesta que vaya me arrimo a la primera jamona que pille y le digo que o copulamos allí mismo o me hago de la iglesia de la cienciología. Follo. Follo fijo.

Fran está un poco acomplejado porque al lado de Melania parece un hobbit con déficit de calcio. Y es que Melania podría hacerle un hijo a un troll de las cavernas. Ella a él. O sea, preñarlo.

Y claro, Fran empezó a cogerse complejo y llegó a decir que Melania era "demasiado sexual". Y cuando la señora se le plantó en la cama en picardías y con un cuenco de fruta, su pequeño estandarte, en lugar de erguirse orgulloso, hizo como una tortuga acojonada y metió la cabecita para dentro.

"Ha sido un día muy cansado", le dijo Fran y se fue a dormir. Y no fue culpa de Fran, ojo, para nada, faltaría más, la culpa, de Melania, por supuesto.

 

ROI

Se fueron a Ibiza. Si se entera la Leti le da un telele, cambia de sexo y luego se apunta de candidata de Roi sólo para que la lleve.

El caso es que Roi ha hecho lo que todos hemos hecho alguna vez: tirar de moto para la consecución ilícita de frote corporal. Así que se llevó a Edgar a dar una vuelta por la isla en una moto.

Bueno, en una moto, en una cosa con dos ruedas pitada de color pastel. Y allí iba Edgar agarrado a Roi que parecía un pastor alemán intentando tirarse a un caniche. Aunque lo hacía por una cuestión solidaria: "si nos caemos, nos caemos los dos". Eso es amor. Compartir las lesiones y la desfiguración. Cariño puro.

Y llegó la debacle. Los bañadores de Roi y Edgar. Mientras os escribo esto estoy en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica oftalmológica la Dolorosa, donde intentan reinplantarme las córneas que me arranqué a bocaos al ver esas dos aberraciones.

Si alguna vez tengo que elegir entre que me desuellen los testículos o ponerse los bañadores de estampado de leopardo o rosa fluorescente de estos dos, pongo los testículos y hasta el cuchillo.

Y se comieron los morros. Pero ya.

Como Edgar es muy considerado y se acerca Halloween, pues le dio a Roi unas calabazas como para decorar el palacio Real ventana por ventana. Roi le dijo que se quedara a dormir, siendo dormir darle al mete saca, al toma y daca, al vaivén del chacacha del tren.

Y por si de por sí esa noche Roi tuviera las mismas oportunidades de poner la sardina en salmuera que Falete de ser astronauta, le llamó Gonzalo a Edgar, lo cual le sentó a Edgar como una patada en los cataplines.

Pero a falta de pan buenos son Sergis y allí se presentó el señor gorritas para llenar el vacío de Edgar. Lo que pasa es que para eso hacen falta dos Sergis.

Ojo al momento Gonzalo y Roi haciendo el besugo en la piscina de cristal, elevada, al lado de una plaza, para que todo el mundo te vea en calzoncillos haciendo el gilipollas como si fueras una palometa inflada a crack.

 

VÍCTOR

Estos se fueron a Poitiers (Francia, así como para arriba de los Pirineos).

Allí, en el futuroscope, vieron unas esculturas gigantes con movimiento. A Víctor le llamó la atención el sistema de ingeniería, la construcción fibrilar, el empleo de los materiales y el estudio de las tensiones... Ah, no, lo que le llamó la atención fueron los "pechotes".

Y fue oír la palabra "pechote" y Rebeca le soltó una hostia con la que podría haber comulgado todo el Imperio Romano de Occidente a la vez. "No me disgusta que esté salido, pero si se pasa de la raya lo enderezo rápido", dijo Rebeca.

Como Andrea tiene sus inquietudes culturales muertas y enterradas con una estaca en el corazón no sea que de despierten, se fue "de vinitos" y dejó a Víctor y Rebeca en el parque.

Víctor sí que tiene muchas inquietudes culturales y como es como el puñetero Carl Sagan se puso a hacer divulgación científica diciendo que los géiser son cuando eructa un volcán. Y lo que sale es el "Magda". Bueno, yo ahí ya estaba pensando seriamente en quemar todos los libros que tengo en casa (los dos) e irme a Ibiza con Leti, porque para qué.

Pero Rebeca le corrigió en todos los conceptos, por lo que Víctor afirmó que es "un poco dominatrix" con él y que eso "le mola". Bueno, eso y sus tetas. "Lo que más me gusta de Rebeca son sus tetas", dijo sincero el muchacho.

Yo le veo futuro a esta relación. Lo que pasa es que es un futuro en el que en el ano de Víctor hay marcas de tacón y Rebeca vaga por la vida con las tetas al sol. Pero mojar el ciruelo, lo que se dice mojar, o sea espeleología melenuda, empujar el cilindro, enhebrar el pajarito… de eso no va a haber nada.

"Que mono", "que pequeñín", "estoy aquí para protegerte", es lo que Rebeca le dice a Víctor. Rebeca no quiere novio, quiere un Furby. Un Furby que lleve la pila por fuera y mirando al cielo, pero un Furby.

Y mientras Rebeca jugaba con su llavero nuevo, Andrea se fue de turismo con la suegra. Se fueron a Chauvigny, que en Andrealés se pronuncia "chuminí", que quiere decir "tierra de chuminos".

La tierra de los chuminos fue descrita en un códice del siglo XII por un antepasado de Andrea: "estaba lleno todo de verde, de verde mierda", "la naturaleza francesa de los cojones", "eso para pringados franceses que van ahí". La propia Andrea recordó esas sabias e históricas palabras.

Y ¿no te jode, los franchutes capullos que querían timar a Andrea? Pues no le pusieron una tabla de quesos y eran como los que Andrea compra en el Mercadona. Y a continuación Andrea desplegó el ideario culinario de todo buen paleto: "jamones buenos, paellas buenas, tortillas buenas". Viva el chiringuito y mueran los restaurantes con estrellas michelín.

"¿Los franceses?, los franceses son una mierda así", dijo Andrea provocando un incidente internacional. Ah, no, que los franceses no provocan incidentes internacionales por chonis de pelo tratado con agua oxigenada comprada a granel.

A esas alturas Víctor y Rebeca estaban tomándose algo en una plataforma elevadora de esas para guiris en las que comes pelándote de frío a taitantos metros de altura. "Estamos como los osos amorosos", dijo Víctor, que no tiene ni una sola referencia que pudiera entender un niño mayor de doce años.

Pero hubo beso. ¡Hubo beso! Ahí el del ascensor no fue el único hidráulico que se puso en funcionamiento. Víctor tenía el oso amoroso deseando lanzar su hechizo de amor y sin avisar.

"Empiezo a sentir cosillas por ti", le dijo a Rebeca. La traducción era "tengo la picha ahora a tope". Él es así. Hay quien siente mariposas en el estómago y luego está Víctor, que siente una estampida de rinocerontes en el badajo.

Y para compensarle, Rebeca se puso en ropa interior y se le puso a bailar en plan guarrón. Víctor no se había visto en una así. Se le vació el cuerpo de sangre, excepto los cuerpos cavernosos, que los tenía como la presa del Atazar.

Y cuando el muchacho le dijo que estaba más empalmado que el puente de San Francisco la muchacha dijo "está más salido que un perro". ¿Y qué pensabas alma de cántaro que iba a provocar en Víctor el bailecito? ¿Ganas de leer a Schopenhauer?

Poco más o menos, después de provocarle un infarto peneal, Rebeca le dijo que claro, que si quería sacar el perro salchicha a pasear tenía primero que eliminar la competencia. O sea, cargarse a Andrea.

Pero antes, Andrea tuvo cita con Víctor. Pobre muchacho, que dos fieras corrupias le han tocado. "Déjate ya de besos al despedirte, que pareces Bisbal", le dijo Andrea. ¿Cuántas veces se ha despedido Andrea de Bisbal? ¿Y por qué éste la besó mucho? ¿Fue efecto de la burundanga?

Víctor se llevó a Andrea al mismo sitio, al Futuroscope. Y como es sutil como el papel higiénico de lija, le enseñó a la muchacha la dedicatoria que la otra le había hecho. "Que bonito", dijo Andrea. Hasta que supo que era de Rebeca, momento en que pasó a ser: "un mensaje insuso (no, no es una errata) era tipo acelga pocha".

Para compensarlo, Víctor escribió: "Forever and Never" (para siempre y nunca). Con dos cojones Víctor, tienes el mismo inglés que un caracol disecado.

Bueno, para que los españoles sigamos pasando desapercibidos por Europa, Víctor se rompió los pantalones trepando a una atracción. Por cierto, los mismos del día anterior, el tío cochino, en pleno verano. Pero no se hizo un rotillo, no, se hizo un agujero como para ampliar el canal de Panamá.

Y como el canal de Panamá se abrieron los labios de Andrea para comerle al chaval la boca, que parecía que estaba la muchacha apurando la cabeza de una gamba, cuando fueron a cenar juntos.

Él le daba de comer a ella: "yo no sabía ni lo que me metía en la boca y mira que muchas veces en muchas circunstancias no he sabido ni lo que me he metido", dijo ella, dejando claro que no es mujer de hacerle ascos a alimentos procedentes del despiece del varón.

Y Víctor la cagó. La cagó porque intentó convencer a Andrea de irse al hotel a darle de comer al molusco barbudo de ella y cuando ella se negó se lo pidió por favor. ¿Sabéis cuántos polvos se han echado a lo largo de la historia tras pedirlos por favor? Cero.

 

ALEXIS

Como son ricos y tienen mucho glamour se llevó a las chicas a Aldearoqueta.

Como Valeria y Xio son muy de campo lo primero que preguntaron fue si había alguna cerda para parir, por asistir al lechón y si podían recoger pimientos en la huerta. ¿Qué? ¿Eh? Un momento, informaciones de última hora me dicen que no, que las desgraciadas preguntaron si había tele y wifi.

"Si estalla la cuarta guerra civil ni te enteras", dijo Xio. La madre que la parió. Que incultura, que iletrada, que indocumentada… la cuarta guerra civil, dice, si todo el mundo sabe que vamos por lo menos por la quinta.

¿Sabéis eso de que la maleta pesa mucho y preguntas si lleva un muerto dentro? Pues Xio lo lleva. Al menos el pelo de un muerto, por el amor de dios, que asco. Si los para la Guardia Civil y ve eso en la maleta acaban todos en Alcalá-Meco para los restos.

Y tras sacarlo de la maleta lo colgó en una percha del armario. Seis, por si os lo preguntáis. Seis camareras de piso fallecieron del infarto al ir a hacer la habitación y encontar eso dentro. Una de ellas llegó a disparar a la mata de pelo antes del óbito.

Me parto con Armando. Se llevó a Xio a una tirolina que tenía pinta de haber sido construída por los antiguos romanos y le dijo que tenía que tirarse para demostrarle su interés por Alexis. Y para que la muchacha, que tiene vértigo, se tranquilizara, le dijo "esto es tan seguro como que yo no voy a bajar".

Pero oye, ahí se lanzó la Xio, como si al otro lado de la tirolina hubiera unas rebajas del Bershka. Gritando como si se hubiera limpiado el culo con una ortiga, pero se lanzó, dejando gratamente impresionado a Armando. Sobre todo porque cuando llegó abajo tenía las tetas asomando el ojito por encima de la camiseta.

A todo esto, Alexis estaba dándose hostias como si no hubiera mañana y quiera que el apocalipsis le pillara con golpes hasta en el carnet de identidad. Se fueron a montar en tablas de surf remando. Si no llega a haber agua, ahora habría sesos de Alexis por toda Aldearoqueta. Que tío más inútil. Si el descubrimiento de América hubiera dependido de la capacidad de Alexis para navegar, nosotros aún no conoceríamos la patata.

Por la noche, por si tirar a la muchacha barranco abajo no hubiera sido suficiente, Armando le puso a Xio canciones de Georgie Dann e hizo que las bailara. La convención de Ginebra prohíbe ese tipo de tortura en su artículo 1.

Eso sí, la muchacha contraatacó con reguetón de ese y con movimientos de perreo, que son como si te estuvieras tirando a una muñeca/muñeco hinchable con una fuga de aire.

En cuanto a Valeria y Alexis hubo dos versiones. Según él practicaron la cópula. Según ella se quedó dormido y no rindió. ¿A quién creemos? Hacedme caso, en una situación así, en el 100% de los casos, a la mujer.

Y llegó la cita con Valeria. Algo salió mal, porque Alexis iba con otra idea y el que acabó con pepino en la cara fue él. Y metido en una bañera, con mascarilla. Y durmiento.

 

LEO.

Se fueron a Nápoles, de donde vienen las napolitanas. Las que te puedes comer y las que no se dejan.

María es de las que van con el bolso colgado del brazo como si hubieran tenido un problema en el cerebro y se les hubiera quedado el brazo tonto. O eso o demostrando que son más tontas que ir a cagar al campo y cagarse fuera.

La verdad es que los argentinos tienen muy poca variedad de ídolos para ser reconocidos en el extranjero. A mí, al decir que soy español por las tierras de todo el mundo me han dicho: Induráin, viva el Rey, Franco, más barato que Mercadona, ole ole… A Leo sólo le decían "Maradona, maradona".

Y claro, Leo está "1000% orgulloso" de ser "argento", aunque él mismo tampoco conoce de Argentina mucho más que a Maradona.

María, a todo esto, se puso celosa, porque Leo le hacía más caso a Maradona que a ella. A María le jode que Leo respire, porque el muchacho está más pendiente de no morir asfixiado que de ella. La canción esa de Tamara de los celos y los puñales la compuso María.

Mientras, Marta y la madre de Leo se fueron a que la primera se probara vestidos de novia. Por alguna razón estúpida no nos mostraron las escenas en las que Marta se cambiaba.

Y mientras la pobre muchacha se hacía ilusiones como Paquirrín cuando ve un chuletón, Leo estaba dándole mandanga a María y María entregada al ordeño y disfrute de Leo. O sea, que intercambiaron volúmenes, que acoplaron las piezas del puzzle, que hicieron el enganche, que pusieron el culebro a dormir, que se dieron fricción…

Y claro, a su madre le dio un disgusto, porque María le gusta lo mismo que pagar multas.

Al final, Leo tuvo que confesarle a Marta lo que había pasado y Marta se lo tomó muy bien. Bueno, eso si muy bien significara echarse a llorar con el corazón roto y mandarle a tomar por culo.

Pero al final, dándome un disgusto, Marta se rebajó y pasó por el aro y acudió a una cita nocturna con Leo. Nooooo, risa tonta nooooo, miraditas al suelo nooooooooo, te dice linda y las bragas saltando al vacío desde el mirador noooooo.

Y no, Marta, no, no le beses, que te estás comiendo las babas de la borde… Pues le besó.

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