miércoles, 16 de octubre de 2013

El sexo con Steve Jobs: sublime - El Mundo.es

Casi todas las biografas sobre Steve Jobs, las oficiales y las no autorizadas, coinciden en que el genio de Apple tuvo un carcter irascible y difcil de controlar. En el aspecto sentimental, y a juzgar por lo que cuenta la que fue su pareja durante varios aos, no fue diferente, un creativo excepcional y un revolucionario en su campo, pero un hombre que no quiso reconocer la paternidad de la hija que tuvo con Chrisann Brennan, su novia durante los aos universitarios.

Brennan, que conoci al fundador de la compaa de ordenadores ms prestigiosa del mundo en 1972, acaba de publicar su propia versin del 'modus operandi' de Jobs, 'The Bite in the Apple: A Memoir of My Life With Steve Jobs', un retrato en el que el difunto empresario no sale muy bien parado.

Brennan asegura que ella fue la primera novia formal del creador del iPad y que tuvieron una relacin llena de altibajos. Su embarazo, adems, complic las cosas an ms entre ambos. Jobs lleg a hacerse una prueba de paternidad dos aos despus de que hubieran terminado, en 1979, y an as sigui declarando que cualquiera en Estados Unidos poda ser el padre de esa nia.

Las pruebas de ADN demostraron que lo que dijo Brennan era cierto, que Lisa, hoy periodista educada en Harvard, era hija de Jobs. An as, el empresario no pas de los 500 dlares al mes en manutencin para su mujer y la pequea mientras le quitaba hierro al asunto entre sus crculos ms cercanos.

Por eso Brennan se vio obligada a trabajar como camarera para sacar a su hija adelante, cobrando los cheques de asistencia gubernamental para personas de bajos recursos mientras Jobs daba los primeros pasos hacia la construccin de su gran emporio.

En su biografa, Brennan explica que el californiano decidi mudarse a una casa con ella y con su mejor amigo, Daniel Kottke, para compensar los desequilibrios de su relacin. "Crea que eso rompera la intensidad de lo que no funcionaba entre nosotros, aunque decidi que no compartiramos la misma habitacin en la casa. Eso me doli".

Sin embargo, despus de un mes de convivencia, Jobs decidi pasar cada noche con ella y trasladar todas sus pertenencias a la habitacin de Brennan. Pese a la falta de fluidez sentimental y el carcter obsesivo de Jobs, la que hoy es diseadora grfica y pintora asegura que el sexo fue "sublime", unas noches de pasin por las que Jobs decidi agarrar el telfono y llamar a Brennan, quince aos despus, para darle las gracias.

No hay duda de que fue una de las relaciones ms importantes en la vida del dolo de Cupertino.

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