lunes, 28 de octubre de 2013

"Cuando se habla de sexo a todo el mundo se le para el pelo" - ElEspectador.com

¿Cree que la situación de Julia, quien abandona su carrera profesional por la familia, es el reflejo de lo que vive la mujer colombiana?

Creo que es el reflejo de lo que viven muchas mujeres en el mundo. No sólo en Colombia.

¿Pero las mujeres hoy día, por el contrario, no están tomando más las riendas de su vida?

Definitivamente en Colombia cada vez vemos más mujeres cabeza de familia. Son mujeres que toman las riendas económicas de sus hogares y comparten la educación de sus hijos con su familia mas cercana.

¿Basta ser buena madre y esposa y sacrificarlo todo por la familia, incluso los sueños propios?

La satisfacción de cada individuo pasa por diferentes lugares. Hay algunas mujeres que son felices por haberles dedicado su vida al hogar y a sus hijos. Y es bien merecido, ya que quienes han tenido que asumir labores de hogar entienden que es un trabajo de tiempo completo, arduo y que requiere de mucha dedicación y orden.

¿Por qué muchas mujeres, siendo exitosas, bellas, buenas madres, se sienten frustradas en sus vidas privadas, desde el punto de vista de Julia?

Julia está entrando a una edad en que se empieza a cuestionar sus logros. Mira hacia atrás y se encuentra con una gran frustración profesional por haber dejado su carrera de medicina y enfrentarse al hecho de que su hijo ya es un adolescente y su esposo vive por su profesión. También empieza a afrontar la monotonía en la que se ha convertido su matrimonio y su vida en general. Sin estos elementos funcionando, ¿que le queda realmente a Julia?

¿Cuál es el mayor logro que ha tenido en su carrera?

Cada proyecto que tomo lo siento como un logro.

La temática de la novela gira en torno, entre otras cosas, a las salas de cirugía, el bisturí, las operaciones, ¿cómo califica esos procedimientos?

Los cirujanos tienen un gran don en sus manos. Muchos de ellos ayudan a vivir de una manera plena y menos reprimida a aquellas personas que tiene malformaciones, ya sean congénitas, por accidentes o actos violentos; ahora, que existan cirujanos inescrupulosos no se puede negar. En cuanto a los pacientes, no considero que se debe juzgar a quienes optan por este tipo de intervenciones. Al menos yo elijo no hacerlo. Cada cual es dueño de su propia individualidad.

Pero en la novela se abordan también los impactos psicológicos y sociales que, esos sí, son difíciles de sanar.

Cuando de cirugías estrictamente estéticas se trata, no hay procedimiento que corrija una falencia emocional o psicológica.

La novela tendrá un fuerte contenido sexual, ¿el público del país está preparado para eso?

Vivimos en una sociedad con doble moral: permitimos que nuestros niños consuman todo tipo de violencia (en videojuegos, películas, telenovelas e historias de narcos o paras, animés y hasta en noticieros), pero al mencionar la palabra "sexo" a todo el mundo se le para el pelo. Si podemos explicar un acto violento con tanta naturalidad, ¿por qué nos sentimos incapaces de hacerlo con el sexo? La misma historia de Mentiras perfectas resalta las dificultades que un ser promiscuo sexualmente puede llegar a tener que enfrentar.

¿Qué viene para Carolina Gómez?

Estoy trabajando en una comedia maravillosa con Laberinto que se llama No eres tú, soy yo, un cambio refrescante después de algo tan intenso como Mentiras peligrosas. 

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