jueves, 26 de septiembre de 2013

Cajas negras para los autos - Diario NORTE

Seguridad Vial

En los años 50, la aviación empezó a incorporar las llamadas 'cajas negras' para registrar diferentes parámetros del vuelo (altitud, velocidad…) y, en caso de accidente, determinar exactamente sus causas. 

Desde entonces, las cajas negras –en realidad, de color naranja han mejorado y registran más de 300 tipos diferentes de datos, además de soportar fuertes impactos y elevadas temperaturas.

Viendo su importancia para esclarecer las causas de accidente, ayudar a la investigación y evitar futuros problemas, los expertos de la automoción consideran que incorporar un dispositivo similar en el automóvil podría ser muy beneficioso y desde los años 70 reclaman su instalación de serie, aunque ésta aún no se ha producido.

De hecho, la única información con la que se cuenta para conocer cómo ocurrió un accidente es la posición final de los vehículos, marcas dejadas por el arrastre mecánico y los frenos, y el relato de los testigos visuales.

Y éstos son una fuente poco fiable, porque quizá creyeron ver algo que no sucedió o porque tienen algún interés y mienten sobre lo que pasó; además, las marcas en la carretera son inexistentes si el vehículo lleva sistema antibloqueo de frenos (ABS).

Hoy, varios elementos del automóvil graban datos como parte de su funcionamiento. El airbag, por ejemplo, incorpora un grabador de datos que determina si tiene o no que activarse y que, además, en caso de fallo, sirve para repararlo.

Para estandarizar los datos que deben recoger y obligar a los fabricantes a informar a los clientes de si su coche va equipado con un grabador de eventos, la autoridad del tráfico en Estados Unidos (NHTSA) aprobó una ley en agosto pasado que define éstos como "dispositivo electrónico que, si salta el airbag, captura información sobre el accidente unos segundos antes, durante y después del mismo".

En cuanto al uso de los datos registrados durante el accidente (sólo información técnica o chocaría con las leyes de protección de datos), como ahora es el conductor quien voluntariamente instala una caja en su coche, él decide si extraerlos o no en caso de accidente.

En el caso de una instalación obligatoria, "si el accidente fuera de interés público, con víctimas mortales o heridos de gravedad, el juez puede pedir los datos de la caja negra como prueba.

El proyecto Verónica

Mientras en EE. UU. los fabricantes tuvieron la iniciativa de instalar cajas negras en sus vehículos, colaborando incluso en el desarrollo y fabricación del sistema, en Europa, de momento, el panorama es distinto: las asociaciones de fabricantes en Europa (ACEA) y España (ANFAC) no tienen opinión al respecto y ninguna marca ha decidido fabricarlos, como sí hacen con dispositivos como ESP o ABS.

Además, prácticamente ningún fabricante mostró interés en colaborar en el denominado proyecto Verónica del cual participaron expertos en reconstrucción de accidentes, médicos, aseguradoras, abogados cuyo objetivo es definir los requisitos técnicos, legales y preventivos para la introducción obligatoria de cajas negras en vehículos europeos.

Las primeras conclusiones del proyecto acaban de presentarse y, según Ralf-Roland Schmidt-Cotta, es fundamental "hacer ver a los conductores que no van a llevar un espía a bordo, ni se van a utilizar para analizar su modo de conducción, sino que sólo recogerá datos cuando se produzca un accidente"..

De hecho tras las reuniones mantenidas con las terminales para informarlos se dijo que "los fabricantes son uno de los opositores a la posible implantación obligatoria de cajas negras, puesto que, tras un accidente, se podría demostrar que éste se produjo porque el coche tenía un fallo de fabricación".

Además, "el aumento del precio del vehículo conllevaría una reducción del mercado", por lo que concluye que "no es papel de los fabricantes propiciar la instalación de cajas negras, pero llegado el momento tampoco se opondrán".

En Estados Unidos

La autoridad del tráfico en Estados Unidos (NHTSA) aprobó en agosto una ley que entrará en vigor en 2010 y que obliga a los fabricantes a informar al cliente de si su vehículo va equipado con grabador de datos.

Además, fija unos parámetros comunes que todos los dispositivos deben registrar (si el impacto es suficiente como para que salte el airbag): aceleraciones y deceleraciones durante el accidente, velocidad del vehículo, uso de frenos y acelerador por el conductor, si llevaba el cinturón, funcionamiento del airbag, si fue una colisión múltiple y cuántas veces se arrancó el motor hasta el accidente.

La misma ley fija otros 30 datos opcionales que podrían recoger los vehículos que lleven los dispositivos necesarios (como ABS, control de estabilidad…) Lo que de momento no se plantean es obligar a instalar los dispositivos de serie, puesto que han sido estos quienes han empezado a hacerlo voluntariamente.

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