Fanfarroneo de barra y entre colegas. Toca explayarse ante las aventuras nocturnas de la víspera y los amigos escuchan impacientes. Exagerar un poco los detalles nunca viene mal, y de hecho, nadie espera otra cosa. Podemos mostrar flojera en los deportes o incluso reconocer que con la que está cayendo, en el trabajo no nos va todo lo bien que deseáramos. Podemos incluso reconocer que cuesta llegar a fin de mes, y que chapurreamos un inglés manifiestamente mejorable, pero cuando toca hablar de la cama…

Tema tabú donde los haya. No hay varón que no sea un experto amante bajo las sábanas y reconocer otra cosa pone muchos elementos de nuestro ego y prestigio en juego. Ese gatillazo es inexistente en nuestro inmaculado currículo amatorio, pero ¿hay una manera empírica de saber si alguien es realmente bueno en la cama? Ahora sí. Y llega, cómo no, en forma de app.

La idea sobrevino a dos jóvenes de Santa Mónica que medio en serio medio en broma se preguntaron si el clásico there is an app for that se cumplía también en el análisis de las relaciones sexuales. Esa duda filosofal fue la semilla de lo que es hoy un negocio boyante, un dinero fácil que llega a golpe de descarga.

Spreadsheets, una 'app' que te pone nota

Ese cash inmediato tiene nombre y se llama Spreadsheets (un juego de palabras entre hoja de cálculo y sábanas), y nadie se ha vuelto loco con el desarrollo de la misma: la aplicación emplea el sensor de movimiento del iPhone (sólo disponible en este terminal) y su micrófono, como fuente de datos para una curiosa interpretación de las relaciones sexuales.

Del aquí te pillo aquí te mato a las intensas sesiones de pareja entregados al placer corporal. Nada queda fuera de registro para la sencilla aplicación de 1,79 euros: duración del coito, volumen en decibelios de los gemidos, y por descontado, los movimientos del fragor del momento. El software tiene un exhaustivo control de los días de la semana y las horas en los se mantienen las relaciones, una clara arma arrojadiza para aquellos que protesten ante sus parejas con el "ya no me acuerdo cuándo fue la última vez".

Spreadsheets no parte de un concepto nuevo en el mercado, ni muchísimo menos: es el mismo principio que las célebres pulseras que miden la actividad deportiva como Jawbone Up o Fuelband, pero simplificado al máximo y orientado al sexo.

Cuida la privacidad, pero da premios si desbloqueas niveles

¿Efectivo? Parte del éxito de estos emprendedores de la noche a la mañana (la aplicación vio la luz el pasado mes de agosto) reside en que han sabido conjugar la broma del asunto, que la tiene, con el hecho de registrar las veces y forma que se hace el amor en pareja. Es un juego, pero parece que adictivo y a la vista del impacto de la app, muy bien realizado.

Han sido hábiles explotando a estas alturas algo tan manido como el sexo y las 'apps', y también al haber esquivado dulcemente la mano censora de la App Store de AppleEl círculo lo habrían cerrado del todo si hubieran creado una red social en la que competir unos con otros, pero sus creadores han sido tan hábiles como cautos con un elemento que quema entre los dedos en una aplicación de estas características: la privacidad. Todo queda en el iPhone y no sale de ahí, pero en realidad tampoco hace falta para mantener la diversión: al igual que en Foursquare, la app condecora a los amantes con títulos o etiquetas a medida que se van desbloqueando logros.

Es un juego para todos, pero no para sus creadores que ven el goteo de dinero ir in crescendo al tiempo que se acumulan las críticas positivas de los usuarios. No cabe duda de que han sido hábiles explotando a estas alturas algo tan manido como el sexo y las apps, y también por haber esquivado dulcemente la mano censora de la App Store de Apple. Y el impacto está ahí.

Por cierto, estas cosas gustan más a unos mercados que a otros, y España lidera la tabla de descargas, es el país que más veces ha visto el vídeo promocional en YouTube y Madrid está en el top ten de descargas de la aplicación en las capitales del mundo. Diversión asegurada.