miércoles, 18 de septiembre de 2013

Acapulco enfrenta un paisaje de devastación tras tormentas - El Comercio (Ecuador)

El famoso centro turístico de Acapulco, en la costa Pacífico de México, enfrentaba ayer la devastación que dejó la tormenta Manuel en los días previos y que lo dejó aislado. Ayer, vuelos comerciales y militares empezaron a evacuar a unos 40 000 turistas, muchos de los cuales quedaron varados en sus inundados hoteles.

El ciclón descargó lluvias pocas veces registradas antes en el lugar, que estaba colmado de turistas por las celebraciones de la Independencia en un fin de semana largo.

Los torrenciales y continuos aguaceros que se registraron desde el viernes hasta el lunes dejaron más de 20 muertos solamente en el estado de Guerrero, donde se ubica Acapulco. Miles de damnificados se quejaron porque no recibían ayuda suficiente debido a que era imposible arribar al lugar tanto por tierra como por aire.

El desbordamiento del río de la Sabana, que cruza la ciudad, más la intensidad de las lluvias, inundaron las principales avenidas, lujosos hoteles y residencias de veraneo e inutilizaron el aeropuerto y bloquearon con deslaves las principales carreteras.

El gobernador de Guerrero, Angel Aguirre, dijo ayer que calculaba en 5 000 millones de pesos (387 millones de dólares) los daños en carreteras, puentes y miles de viviendas en todo el estado.

La combinación de los ciclones Íngrid y Manuel provocaron lluvias "históricas", según las autoridades, en un fenómeno climático que no se registraba desde 1958.

En algunas de las zonas más exclusivas de Acapulco, los hoteles racionaron los desayunos de los turistas. Además, algunos de ellos perdieron sus vehículos debido a las inundaciones.

"Ya la gente empieza a estar descontenta. Los daños a los automóviles podrían haber sido evitados si tuvieran un buen plan de contingencia. Yo perdí dos autos, arruinados con pérdida total", relató Pedro de la Torre, un turista de 53 años de Ciudad de México que se mantiene varado en uno de los hoteles.

De acuerdo con otros testimonios, decenas de personas nerviosas realizaban compras en los supermercados, en los que había que hacer filas de varias horas para adquirir alimentos y otros productos básicos. "El domingo cayó una tromba y pensamos que venía un tsunami y pues nos encomendamos a la fe de Dios", contó Valentín Calderón, uno de los turistas que logró obtener boletos para partir junto a su esposa y tres sobrinos.

La agencia estatal de noticias Notimex dijo que en nueve estados del país hay cientos de miles de usuarios sin energía eléctrica. En un primer balance del desastre, el secretario (ministro) de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, informó ayer tarde de la muerte de 47 personas y de 1,2 millones de damnificados en todo el país.

Ayer, al cierre de esta edición, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reportó que los remanentes de la tormenta Manuel siguen generando precipitaciones en cuatro estados del noroeste de México y puede fortalecerse de nuevo a ciclón en las próximas 48 horas.

El huracán Íngrid, en cambio, se fue debilitando hasta empezar a disiparse en la madrugada del martes. Sin embargo, sus remanentes aún cubren regiones del noreste de México y, combinado con los restos de Manuel, generan lluvias en amplias zonas del país.

La Cruz Roja organiza la ayuda humanitaria donada por la población para enviarla a las zonas más afectadas. Una de ellas es el estado de Veracruz, que tiene un saldo temporal de 20 188 viviendas dañadas, 129 ciudades incomunicadas, 78 deslaves y 18 socavamientos en carreteras. Pero el estado más dañado es Guerrero, al que pertenece Acapulco, donde 48 municipios fueron afectados, 20 mil personas evacuadas y 238 mil habitantes damnificados.

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