El 1 de noviembre entrará en vigor en Alemania la norma que permitirá a los padres decidir qué sexo debe figurar en el certificado de nacimiento de sus hijos. También podrán decidir que ese campo del certificado quede en blanco, sin registrar sexo alguno.

Aunque la reforma de la ley registral fue aprobada el pasado mes de mayo, la nueva normativa no ha sido conocida hasta que la publicación FamRZ, cuya temática son los asuntos relacionados con el derecho de familia, la ha recogido en un artículo. Con el cambio, los padres podrán decidir qué sexo debe aparecer en el certificado de nacimiento de sus hijos, o incluso dejar en blanco esa información. Esta posibilidad adquiere especial relevancia en el caso de las personas intersexuales, que podrán decidir por sí mismas en el futuro con qué sexo debe identificárselas legalmente, incluyendo la opción de continuar sin ninguna definición.

Surge, sin embargo, la cuestión de cómo va a ser recogido este supuesto en documentos de aplicación internacional, como los pasaportes. Desde FarmRz abogan por seguir el ejemplo australiano, pionero en reformas de este tipo, e incluir una tercera opción, designada con la letra X, a las habituales F (para la mujer) y M (para el varón).

Desde ILGA Europa se saluda la reforma alemana, esperando que sirva de impulso para reformas de este tipo desde la Unión Europea. Silvan Agius, director de políticas en materia de derechos humanos de la asociación, estima que "estos asuntos se mueven más lentamente de lo debido en el ámbito europeo". El último informe realizado por los responsables de la Unión, publicado en 2012, y en el que intervino Silvan Agius, establecía claramente que la discriminación por identidad de género "estaba muy extendida en todos los países de la Unión Europea".