domingo, 1 de mayo de 2011

La deliciosa pose del 'misionero' (Sexo con Esther) - ElTiempo.com

Es una posicin natural y cmoda para ellos y ellas.

El sexo, como todo en la vida, tiene sus bsicos, y uno de ellos es la llamada 'pose del misionero'. Nadie puede negar que sigue siendo la primera eleccin de casi todos los hombres y mujeres que empiezan a conocerse en la cama. Tambin de muchas experimentadas parejas.

Por eso, me parece curioso ver multiplicarse a sus detractores, quienes la califican de "montona y poco creativa" o "smbolo de la sumisin femenina bajo las sbanas".

Una de las teoras sobre su nombre seala que los misioneros anglicanos que llegaron a Samoa hace dos siglos y medio encontraron que para los nativos el sexo no necesariamente estaba ligado a la reproduccin. Era, cmo no, para disfrutarlo, lo cual hacan con una variedad de posiciones.

De inmediato, para salvarlos de una condena al fuego eterno, les ensearon lo virtuoso del polvo 'normal': el hombre arriba y tumbado entre las piernas de su pareja. Punto. No pas mucho tiempo antes de que los samoanos lo llamaran, con sarcasmo, 'el misionero'. Desde entonces, tiene fama de pose impuesta, restrictora y pacata.

Pues a riesgo de ganarme a los crticos, dir que el 'misionero', del que muchos hablan mal, puede ser un encuentro tan placentero e ntimo como se quiera. Es una posicin natural y cmoda para ellos y ellas, un valor que no tienen muchas de las poses ms practicadas hoy, y que parecen inventadas por gimnastas. Otra ventaja es la intimidad que aporta, o hay algo mejor que uno de estos abrazos en los que l y ella se ven a los ojos durante el aquello? No creo...

Es cierto que le da libertad de movimiento al hombre y restringe la de la mujer, lo que puede afectar su capacidad de lograr un orgasmo. Pero eso tiene solucin: seoras, con almohadas o cojines bajo sus caderas, notarn que su posicin y la penetracin mejoran, y con ellas el disfrute.

Advierto, eso s, que lo mandado en el catre es innovar y el 'misionero' no debe ser la nica forma de acercarse, de la cintura para abajo. Como todo en la vida, hasta en lo tradicional hay que ser moderados. Hasta luego!

ESTHER BALAC
Especial para EL TIEMPO

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